Betagarri

A+ A A-

Conciertos

Discografía

« Junio 2017 »
Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30    

Los amigos de Betagarri

(SIN TRADUCCIÓN)
01/02/2013 | TRES DEU, Daniel Monfort.
Escritor en El Cadalso, miembro de la Aspra Diáspora, pincha-discos del Mediterráneo y del Caribe en Orléans y en el programa Pachanga.

 

Algunos tuvimos una época, lejana, en la que nos llegábamos a pensar que esto del amor era decirle al oído a las chicas "oye niña escucha lo que te digo, sé que nada es verde o amarillo". Obviamente después descubrimos que todo era más complicado que cantar estribillos de un grupo completamente outsider. Los amores pasaron como pasan las legislaturas pero aquellas frases de un grupo de ska de Gasteiz (la misma ciudad de otros mitos de juventud o infancia como las bicicletas BH y las barajas Heraclio Fournier) se quedaron en un rincón, se nos hicieros familiares.

Gracias a Betagarri también descubríamos que cantar en euskera no significaba únicamente hablar siempre del mismo tema, sino que los vascos también se enamoraban, bebían y copulaban como el resto de pueblos con o sin estado. Luego les hemos seguido la pista con mayor o menor distancia en sus álbumes sucesivos, y ahora años más tarde, legislaturas más tarde, muchas alegrías y frustraciones más tarde, aquí estamos escribiendo sobre su último disco. Zorion Argiak (luces de felicidad) salió el pasado otoño al mercado, un poco antes de la feria del libro y del disco de Durango, que es la cita cultural en mayúsculas de la pequeña pero no por ello desactivada industria cultural vasca.

Zorion Argiak es un disco larguísimo, con 23 canciones, algo poco habitual últimamente donde se nos hace extraño ver discos con más de unas quince canciones y que nos pueden entretener toda una hora de tren. Ellos dicen que llegaron al estudio con mucho material y que puestos a hacerlo grabaron todo. ¿Qué encontramos dentro sobre estas luces de felicidad? Pues son como dos discos en uno. En uno tenemos un montón de colaboraciones, sobre todo de la escena vasca. Aparece Iñigo Muguruza en un agitado reggae, con un acordeón por el fondo, punto de encuentro perfecto entre los dos y que hace que la añoranza de los Joxe Ripiau sea más llevadera. Tonino Carotone aporta su voz rasposa a un delicioso ska de corte muy clásico y bailable y que el remate se convierte en una de las mejores canciones del disco y una muestra más de la evolución de un grupo que ha sabido sobrevivir al paso del tiempo, el suyo y el de sus seguidores. A continuación nos encontramos con Xavi Sarrià que lo vuelve a probar con el euskera - ya lo había hecho con los Trikizio hace unos años - pero no seremos nosotros los que diremos si tiene un acento más de Lekeitio o de Pamplona y por último Jaio Nintzen que es una canción que con una dulzaina de fondo sería bien "obrintpasera".

Una de las mayores sorpresas del disco es descubrir el nombre de Virginia de la Casa, cantante soul de Gasteiz, que colabora en Zenbatetan, donde volvemos a encontrar un ska de revival jamaicano y toda aquella atmósfera del Euskadi tropical que cantaban los Hertzainak allá por los 80. Si desea poner el dedo en la llaga del disco, vaya a escuchar esta canción directamente. También colaboran en el disco gente que no proviene de la escena skatalítica como Gari (ex-Hertzainak), Francis de Doctor Deseo, el cantautor pop Mikel Urdangarin, Kutxi de Marea, Juan de S.A. e incluso el Drogas (ex- Barricada) que salen todos más o menos decorosos por haber sabido llevar a su terreno las canciones, pero si el servidor tuviese que seleccionar una, esa sería la de Francis. ¿Por qué? Pues porque tiene un don, el de la ubicuidad, es como aquel compañero que cuando te lo encuentras en el tranvía te alegra el trayecto. Los cantantes infantiles Pirritx eta Porrotx aparecen hacia el final y cantan Lagunak (amigos) que toma unos aires apoteósicos, de fiesta máxima, de alegría y vaso medio lleno. Afortunados los niños vascos que escucharán esto en el coche de los padres.

El resto de canciones, con la voz del cantante Iñaki y de vez en cuando con unos coros femeninos que engrandecen el producto, tienen los previsibles altos y bajos de un disco con tantas canciones que no por haber colaboraciones de lujo deberían pasar por alto.

Betagarri están aquí otra vez, con un buen grupo de amigos, con su Jamaica gasteiztarra en la furgoneta y con material para hacer resonar las paredes de varios trinquetes. Dicen que no sólo de ska vive el hombre, pero ay "si la xalem..."

Compartir en DeliciousCompartir en DiggCompartir en FacebookCompartir en Google BookmarksCompartir en StumbleuponCompartir en TechnoratiCompartir en TwitterCompartir en LinkedIn
Valora este artículo
(0 votos)
Noé Galarza (cc) Creative Commons 3.0